Nacimos con una convicción simple: quien mueve la ciudad debería quedarse con lo que gana. Por eso pusimos fin a la comisión.
Las apps de movilidad se construyeron para quedarse con un pedazo de cada viaje. Tuyo se construyó al revés: el conductor conserva el 100%, el precio se negocia entre las personas y la plataforma vive de una membresía justa y transparente.
Creemos en una movilidad más humana y más justa. Sin algoritmos fríos que deciden por ti, sin comisiones que crecen en hora pico, sin letra pequeña. Solo dos personas que acuerdan un precio y un viaje que le sirve a ambas.
Empezamos como piloto y crecemos ciudad por ciudad, de la mano de los conductores que creen en este modelo desde el primer día: nuestros Fundadores.
No cobramos por viaje. Cobramos una membresía fija. Todo lo que negocies con el pasajero es tuyo. Así de simple, así de transparente.
Cada decisión de producto pasa por este filtro.
Ves cada peso: lo que ofreces, el fee de servicio y lo que recibe el conductor. Sin sorpresas ni cobros ocultos.
El conductor no es un costo a optimizar: es el corazón del negocio. Se queda con el 100% de lo que gana.
Conductores verificados, chat interno, código de inicio y tu red de confianza. La seguridad no es un extra.
Calidez latinoamericana, no frialdad corporativa. Hablamos claro y construimos con la comunidad.
Ningún algoritmo decide por ti. El precio lo acuerdan pasajero y conductor, con un piso justo de referencia.
Referidos que benefician a los dos lados. Cuando la comunidad crece, todos ganan más días y mejores viajes.
Pide tu primer viaje o conviértete en conductor. El fin de la comisión empieza contigo.